Después de haber visto cómo contar historias para sanar y haber leído acerca de los arquetipos de los cuentos de hadas, vamos a profundizar en el arquetipo de el héroe, cómo usarlo para contar historia y que éste nos ayude a hacer una introspección y sanarnos.
El viaje de la vida
En el corazón de todos los cuentos hay un viaje, ya sea este físico, cubriendo una gran distancia y tiempo, o un viaje emocional; ambos son un camino con un comienzo y final con muchas aventuras. Normalmente este viaje lo lleva a cabo el personaje principal, el héroe o heroína. Casi siempre el personaje crece y cambia mientras encara sus miedos, encontrando fortuna o ganando el corazón de una hermosa princesa. Pero antes de que tome el primer paso deben hacer un salto de fé.
Para conectar con tu propia naturaleza heróica primero debes descubrir qué significa ser un héroe para tí. Dependiendo de cada uno, un héroe puede ser alguien muy tonto o alguien muy admirado.
Analiza el rol del héroe en los cuentos de hadas, ¿qué tipo de cualidades asocias con este personaje? Haz una lista de cinco palabras que te vengan a la mente y mira la lista que tienes y pregúntate si tienes esas cualidades o quisieras tenerlas.
Una vez que tengas esta lista escribe una acción al lado de cada una, algo que puedas hacer en tu día a día para desarrollar esta cualidad. Por ejemplo, si una de tus palabras es “aventurero” podrías tomar una ruta diferente al trabajo todos los días o probar una comida diferente, ir a la ópera si nunca haz ido.
Cada vez que completes algo en la lista táchalo y planea una nueva acción, así se volverá un proceso continuo.
El héroe no es un rol pasivo. Éste toma muchas decisiones, a veces de improviso, y no se rinde. Tiene una meta clara en su mente y hará todo para conseguirla. En muchas ocasiones nos acobardamos, tememos lo desconocido y preferimos permanecer en el lugar donde nos sentimos seguros, incluso si eso significa renunciar a nuestros sueños. Pero si analizas todas las historias, siempre hay un momento en que todo cambio, un punto de crisis que pone todo de cabeza. Así que si necesitas convertir tu vida en una aventura, necesitas enfrentar tus miedos.
Tal vez pienses que no hay nada especial en tu vida que pueda convertirte en un héroe, pero todos nosotros somos héroes todos los días. Enfrentar pequeños desafíos como un compañero de trabajo problemático o hacer malabares para mantener un trabajo y una familia son actos heróicos y deben ser reconocidos. Lo creas o no, la mayoría de los héroes obtienen una recompensa de algún tipo, así que sé amable contigo: celebra tus victorias porque al hacerlo aumentas tu confianza y ayudas a que tu naturaleza heróica sobresalga.
Si te sientes identificado con el personaje de héroe y quieres convertirte en uno, esta puede ser tu oportunidad de hacerlo, al incorporarlo a todos tus días.





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